1. Las principales consecuencias del inadecuado o insuficiente tratamiento del dolor son fundamentalmente:

a. Cardiovasculares (isquemia, hipertensión, insuficiencia cardiaca, arritmias)

b. Respiratorias (atelectasias, neumonía, insuficiencia respiratoria)

c. Microcirculatorias (tendencia a la trombosis venosa y las infecciones)

2. Las principales alteraciones fisiopatológicas de la obesidad mórbida son esencialmente:

a. Cardiovasculares

b. Respiratorias

3. La mayor morbimortalidad esta dada por:

a. Trombosis venosa profunda con EP

b. Disfunción ventilatoria

c. Infecciones

4. El target anestesiológico en lo referente a la analgesia postoperatoria seria idealmente:

a. Optimo control del dolor sin efectos adversos (sobre todo depresión respiratoria y sedación)

b. Rápida movilización

c. Buena mecánica ventilatoria

d. Capacidad para tolerar una eficiente fisioterapia respiratoria

5. Las dificultades para alcanzar estas metas ideales están relacionadas fundamentalmente con:

a. Gran sensibilidad a los efectos depresores de los opioides

b. Dificultades en la dosificación de las drogas

c. Dificultades técnicas para abordar los accesos espinal y epidural

El desafío es planear y ejecutar un régimen analgésico que permita un optimo control del dolor para permitiendo una eficiente movilización activa y mecánica ventilatoria, se actúe sobre los tres riesgos mas altos de morbimortalidad, trombosis venosa profunda, disfunción ventilatoria e infecciones; pero minimizando la posibilidad de efectos adversos especialmente depresión respiratoria y sobresedación.

La movilización temprana sin disconfort debería considerarse un target anestesiológico en esta población debido a que la mayor mortalidad en los primeros 30 idas postoperatorios es consecuencia de trombosis venosa profunda con embolismo pulmonar y es bien sabido que la movilización activa y precoz, dependiente en gran medida de una analgesia eficaz, disminuye significativamente su incidencia.

La existencia de dolor debería servir como una "luz roja", un fiel indicador de potencial morbilidad.

Muchas opciones analgésicas existen para el tratamiento del dolor agudo. Los opioides figuran entre los más efectivos agentes disponibles para el alivio del dolor postoperatorio moderado a severo.

Desafortunadamente, el uso de opioides en pacientes obesos mórbidos esta limitado debido a mayor susceptibilidad a sus efectos depresores sobre el sistema nervioso central. Por lo tanto, serian preferibles los modos analgésicos con una menor demanda opioide. El manejo óptimo del dolor postoperatorio (mayor eficacia analgésica con menores efectos adversos), solo podría ser alcanzado a través de regímenes multimodales (analgesia balanceada). El fundamento para tal tipo de abordaje es la posibilidad de alcanzar analgesia suficiente (como resultado de efectos aditivos o sinérgicos de los diferentes agentes utilizados) que al ser administrados en dosis menores redundaría en una reducción en la severidad de los efectos colaterales dosis-dependientes.